La etapa infantil parece una época de felicidad y armonía, pero lejos de esta creencia, el desarrollo
infantil está lleno de desafíos y dificultades que, en la mayoría de los casos, los niños/as son capaces
de ir superando con sus propios recursos.
Sin embargo, a veces no es así, y las familias sienten que el
niño/a sufre, se dan situaciones que dificultan la convivencia, la escolarización o las relaciones sociales.
Es entonces cuando conviene consultar con un profesional de la psicología que pueda ayudarles y acompañarles
en el proceso de comprender lo que puede estar pasando y ayudar a que el niño/a y su familia se encuentren mejor.
La familia es parte central de la terapia con niños y niñas. Hay que tener en cuenta,
que en esa etapa de la vida las interacciones y círculos en los que se mueven los niños/as son limitados y siempre conocidos
y posibilitados por la familia, tanto es así cuanto más pequeño sea el niño. Esto significa que la influencia de la familia
es muy grande todavía, y que las dificultades en la convivencia familiar o en el desarrollo
del niño/a tampoco pueden separarse de lo familiar. Por esto es tan importante la participación e involucración de la
familia tanto en la búsqueda del sentido de las dificultades que se presentan como en el desarrollo de la terapia.